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LA JUBILACIÓN , LABORAL Y PROFESIONAL SHARE
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¿Qué es la Jubilación? ¿Qué implica? ¿Estoy preparado para jubilarme? ¿Está mi familia preparada para mi jubilación? ¿Tengo el factor económico asegurado en el futuro? Estas y otras interrogantes son comunes entre ciertas personas que han pasado ya los 50 años de edad y que seguramente, muchos de ellos aún no tienen las respuestas. Incluso tal vez no se han puesto a considerar las preguntas.
En este artículo se tratará de dar respuesta a dichas preguntas y esperamos te sea de utilidad. La jubilación es el acto administrativo por el que una persona que ha llegado a cumplir cierta edad o años de servicio en una empresa debe retirarse. Y es entonces, como primera instancia, que debemos abordar esta situación desde dos posiciones diferentes: la del trabajador y la del empresario.
Para el empresario la jubilación significa que ya no serás más el trabajador, gerente, director, administrador, etc. de la empresa y esto plantea que si no estás preparado psicológicamente para esta nueva situación podrías sufrir de frustración e impotencia cuando en tu nuevo contexto, las relaciones laborales y las atenciones que recibías tus compañeros de trabajo, se vean disminuidos o desaparezcan. Por ello es importante que si estás en esta situación y próximo a dar este paso, empieces preparándote mental y psicológicamente. Ayuda comprender que muchas de las atenciones y relaciones que recibías eran en función del rol que desempeñabas en la empresa. Sin embargo, aunque ya no desempeñes ese rol laboral, muchas de las veces ayuda seguir cultivando el lazo de amistad fuera del lugar de trabajo con aquellos compañeros con que formaste una amistad o una bonita relación.
En teoría, en la jubilación el factor económico está asegurado y no será motivo de preocupación, pero tal vez si lo sea el factor ”tiempo”. ¿Qué voy a hacer ahora con mi tiempo libre? ¿Cómo están mis relaciones familiares y cómo se desarrollará la nueva dinámica familiar? Si eres una persona que siempre te dedicaste más a la empresa que a tu familia verás ante ti posiblemente dos caminos:
1. El menos recomendado, es el de aquellas personas que circunstancialmente se encierran en la soledad de su hogar y dejan de disfrutar la vida por la frustración del cambio radical en sus vidas que no alcanzan a procesar y en el cual no eligen buscar la forma de adaptarse.
2. El más recomendado es el anticiparte y adaptarte a los cambios. Resulta una idea positiva aprovechar ahora tu tiempo en reconstruir con un toque diferente y nutrir de otra forma tus relaciones familiares en general (como esposo, padre, hijo, hermano, etc.) y tus relaciones sociales (amigos, vecinos, compañeros, etc.).
Seguramente encontrarás que tu esposa y tus hijos ya tienen un calendario de actividades que realizar y en el que no estás incluido del todo porque siempre estabas trabajando. ¿Está tu familia preparada para convivir contigo de tiempo completo? Quizás pueden sentir que les quitas libertad, pues no estaban acostumbrados a tenerte en casa gran parte del día. Encontrarás también que tus amigos y vecinos ya tienen otros círculos de amistades en los que tal vez no estabas del todo contemplado, porque siempre estabas trabajando, por todo esto hablo de reconstruir dichas relaciones.
En cualquiera que sea tu situación, puedes buscar nuevas ocupaciones o desarrollar tus hobbies ya sea acompañado o de forma individual. Tal vez en tu comunidad existan grupos de jubilados o pensionados donde encontrarás personas con una situación similar a la tuya y que tengan intereses afines, donde puedas encontrar nuevas y valiosas amistades.
Si eres aún trabajador y estás próximo a jubilarte, además de las situaciones anteriores, enfrentaras una interrogante más: ¿Podré seguir costeando los gastos que se generen en mi hogar con la pensión que recibiré? A partir de la respuesta que des a esta pregunta se verán tus opciones. Si es afirmativa te encuentras ante una posibilidad alentadora, en caso de que sea negativo, otro punto a tomar en cuenta será contar con algún mecanismo que te asegure contar con un ingreso extra para compensar la diferencia entre su salario anterior y tu pensión, que podría ser menor.
Tu actitud frente a este obstáculo será decisiva. Si tu actitud es negativa y piensas que nadie ocupará a alguien de tu edad y mucho menos pensionado, terminarás frustrado, endeudado y con riesgo de perder mucho de lo ganado durante tu vida productiva y laboral, que repercutirá también en tus relaciones personales, familiares y sociales. En cambio, teniendo una actitud positiva verás que ahora tienes el tiempo suficiente para revivir los planes que alguna vez soñaste con emprender. Ahora puedes hacerlo y con empeño lo podrás lograr. En otro de los casos, si no tuviste planes para emprender algo más, estás en el mejor momento para planearlo con calma y realizarlo.
Como verás, la actitud es fundamental al momento de enfrentar los nuevos retos que trae consigo la jubilación. Recuerda que tienes a tu favor un ingreso económico, tiempo disponible y muchos sueños todavía por alcanzar. Nunca es tarde para decidir vivir de forma plena y dichosa.
Para poner en práctica:
- Si estás próximo a jubilarte te recomendamos que te vayas preparando en tu interior y anticipando como se darán las cosas en tu vida diaria como jubilado y en tu dinámica familiar. La jubilación puede ser un momento que propicie nuevas dichas y experiencias enriquecedoras. Recuerda que lo importante es enfrentar dichos cambios con una actitud positiva.
- Independientemente de tu edad o situación, haz una lista de todas aquellas cosas y experiencias que te gustaría hacer o experimentar en tu vida. No importa que tan disparatado pudiera parecer un objetivo, simplemente anótalo. Sería recomendable leer dicha lista cada seis meses o una vez por año, para que vayas señalando aquello que ya has logrado y vuelvas a tomar consciencia de lo que está pendiente.




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