powered by
Socialbar
LOS CENTROS ENERGÉTICOS DEL CUERPO , ESPIRITUALIDAD SHARE
Loading
TAGS
centros energia chakras

RECOMENDACIONES
Por Koncha Pinós-Pey El dinero es como una especie de sombra a la que acabamos responsabilizando de toda...
"Cambie el enfoque de hacer dinero a servir a más gente. Servir a más gente hará que el dinero venga.&quo...
El universo se compone de energía que vibra en distintas frecuencias. Tú como parte del universo también eres...


Cambiar el Tamaño de Letra :

Click para Agrandar
El universo se compone de energía que vibra en distintas frecuencias. Tú como parte del universo también eres energía, así como lo es tu cuerpo, tu conciencia, tus pensamientos y tus sentimientos.
Así como ya conoces que posees un sistema nervioso o circulatorio, también dispones de un sistema energético. En cada momento de tu vida emites energía hacia el exterior a través de tus pensamientos y sentimientos, así como constantemente estás recibiendo energía de otras personas y de tu entorno. Nuestro ser cuenta con mecanismos que nos permiten recibir, procesar y emitir esta energía, siendo siete de ellos los centros energético principales y que tienen una influencia trascendental en nuestras existencias.
Click para Agrandar
Cada uno de estos centros energéticos, o también llamados por algunos como chakras, son como bombas y válvulas que regulan el flujo de energía en tu ser, y además funcionan como antenas emisoras y receptoras de señales. Estos centros más que ser de tipo físico, son más bien de tipo más sutil, e interactúan con nuestro cuerpo físico principalmente a través del sistema nervioso y del sistema endócrino, esté último relacionado con las glándulas y hormonas.
Nuestra conciencia opera a través de estos centros energéticos, y cada uno se relaciona con algunos aspectos de nuestras vidas. Están ubicados desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla por encima de nuestra cabeza.
La forma en que empleamos cada centro energético refleja la forma en que elegimos percibir y reaccionar ante las distintas circunstancias de nuestra vida. Cada uno de ellos está relacionado con una postura personal ante tu existencia, con un estado de conciencia, con alguna glándula en particular, etc.
Click para Agrandar
Cuando el funcionamiento de los centros energéticos es armonioso, estarán abiertos, girando en el sentido de las manecillas del reloj para procesar adecuadamente las energías correspondientes. De esta forma al trabajar de forma integrada te permiten alcanzar un equilibrio en tu interior, y que por reflejo lo proyectarás a tu mundo exterior.
Cuando el centro energético gira en sentido contrario a las manecillas del reloj, se dice que está bloqueado o que presente interferencias con la energía que procesa. En estos casos es adecuado armonizarlos para que funcionen adecuadamente y que tu experiencia sea más plena y satisfactoria.
Click para Agrandar
Los principales centros energéticos de tu ser son los siguientes:
1. Centro coccígeo. Ubicado entre el ano y los genitales. Tiene que ver con la cantidad de energía física, la supervivencia y el deseo de vivir en la realidad física. Su bloqueo genera miedo, rechazo a la vida.
2. Centro púbico. Localizado en los genitales. Relacionado con la capacidad de experimentar placer y con la energía sexual capaz de manejar. Su desarmonía ocasiona baja autoestima, sentimientos de culpa.
3. Centro del plexo solar. Situado en el páncreas. Importante en relación con la fuerza de voluntad, autoestima y la capacidad de establecer vínculos humanos. Su inadecuado funcionamiento propicia rechazo a uno mismo, decepción, vergÚenza, desinterés, descuido por la salud.
4. Centro cardiaco. Localizado a la altura del corazón. Fundamental en la conexión con todo tipo de vida, en la experimentación del amor, de la pasión y voluntad de actuar en el mundo. Su bloqueo genera dificultad para amar, deseo de controlar a las personas. Este centro es muy importante, ya que conecta los tres centros inferiores con los tres superiores.
5. Centro de la garganta. Asociado con la capacidad de comunicarnos y con la sensación del yo respecto a cómo contribuir en sociedad. Su desarmonía propicia dificultades para comunicarse, para recibir lo que los demás le ofrecen, falta de tranquilidad interior.
6. Centro del entrecejo. Localizado al centro de la frente. Importante para visualizar, comprensión de conceptos mentales, creatividad, capacidad de desarrollar ideas prácticas. Su inadecuado funcionamiento genera bloqueos en los procesos creativos y percepción negativa de su realidad.
7. Centro de la corona. Situado por encima de la cabeza. Relacionado con la integración de los aspectos físico, mental, emocional y espiritual de la persona, y de su conexión espiritual interna profunda y con toda la humanidad. Su inadecuado funcionamiento genera una ausencia de espiritualidad y la ilusión de no estar conectado con todo lo demás a un nivel universal.
Mientras más armonizados y en equilibrio estén los centros energéticos, la energía fluirá más adecuadamente a través de ellos, como un arroyo de agua cristalina que avanza con libertad a lo largo de todo su cauce.
Click para Agrandar
Ejercicio para poner en práctica:
1. Busca un lugar en silencio donde nadie te interrumpa.
2. Observa con atención la imagen donde se muestran los centros energéticos del cuerpo y el color característico de cada uno de ellos.
3. Siéntate cómodamente en una silla con la columna vertebral recta, las dos plantas de los pies apoyadas en el suelo y con las palmas de las manos descansando en tus piernas.
4. Entra en un estado de relajación. Toma conciencia de tu respiración, primero inhalando por la nariz, reteniendo y exhalando el aire por la boca de una forma pausada durante varias veces. Siente como con cada respiración experimentas una deliciosa paz en tu interior
5. Centra conscientemente tu atención en cada uno de los centros energéticos como se indicará a continuación, empezando de abajo hacia arriba. En cada centro te formularás a ti mismo una pregunta, permite que tu respuesta fluya libremente a través de imágenes o sentimientos sin emitir juicios. Luego imagina una radiante luz violeta que restablece la armonía en ese centro energético. Posteriormente reconoce la bendición que cada centro te permite experimentar en tu vida.
a. Centro de la base de la columna. Formúlate a ti mismo la pregunta ¿Cuáles son mis miedos? ¿A qué le temo en mi vida? Responde en tu interior a esta pregunta, recuerda permitir que fluyan ideas, imágenes o sentimientos sin juzgarlos. Imagina una hermosa luz violeta que libera y purifica ese centro energético, el tiempo que consideres adecuado. Ahora reconoce tu conexión con toda la vida y bendice tu existencia.
b. Centro de los genitales. Repite el esquema de acción del centro pasado con el cuestionamiento ¿De qué me culpo a mí mismo? ¿Qué podría perdonarme a mi mismo? Reconócete a ti mismo como una influencia positiva para los demás y toma conciencia de todo lo positivo que las personas a tu alrededor tienen para ti.
c. Tercer centro. ¿Qué aspectos te avergÚenzan de ti mismo? ¿Qué te decepciona? Imagínate como un ser humano feliz y pleno, con muchas virtudes, capaz de realizar grandes cosas.
d. Centro cardiaco. ¿Qué te genera dolor en tu vida? ¿Qué te aflige? Toma conciencia de que en tu interior está la fuente de tu amor, ve como ese amor envuelve a todo su ser y es irradiado hacia todos los demás.
e. Centro laríngeo. ¿Qué mentiras has dicho a ti mismo y a los demás? ¿Has expresado palabras hirientes? Reconócete como un ser que busca experimentar la verdad en si mismo y en su vida, como un ser que emplea su palabra para bendecir.
f. Centro del entrecejo. ¿Qué cosas no quieres ver en tu realidad? ¿Qué bloqueos te impiden ver el esplendor y la belleza de la existencia? Imagínate como una persona que contempla todo desde el entendimiento divino, capaz de ver la armonía inherente a cada persona y experiencia de su vida.
g. Centro de la corona. ¿Qué ataduras te impiden reconocer tu conexión espiritual con lo divino? Inspira con cada inhalación la energía de lo divino y siente como penetra hacia todo tu ser, impregnando tu cuerpo, tu mente y tu espíritu.
6. Visualiza todos y cada uno de tus centros energéticos armonizados y vibrante. Ahora imagina tu cuerpo envuelto en una radiante esfera dorada que fortalece tu conciencia y te brinda sabiduría para vivir plenamente el día a día.
7. Realiza tres respiraciones profundas como realizaste al inicio del ejercicio. Comienza a mover suavemente tu cuerpo y cuando consideres apropiado abre tus ojos.
Este sencillo ejercicio te permitirá desbloquear y armonizar los distintos centros energéticos principales de tu ser. Sentirás como cada vez tomas más conciencia de tu parte energética, a la vez que fortaleces tu cuerpo y tu espíritu.




Compartelo en :



blog comments powered by Disqus