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HÁBITO DEL AHORRO , BIENESTAR ECONóMICO SHARE
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abundancia deudas inversión libertad financiera

RECOMENDACIONES
"Cambie el enfoque de hacer dinero a servir a más gente. Servir a más gente hará que el dinero venga.&quo...
"La abundancia no es algo que nosotros adquirimos; es algo que nosotros sintonizamos." Dr. Wayne Dye...
“No existe un camino hacia la prosperidad, la prosperidad es el camino” Wayne Dyer Prosper...


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¿Es para ti difícil la realidad económica que estás viviendo? ¿Estás agobiado por deudas? ¿Tienes la sensación de que es inalcanzable una independencia financiera que te asegure holgura después de tu retiro laboral?
Desafortunadamente, la mayoría de las personas contestarían que sí a las preguntas anteriores: muchas de ellas atribuyen sus problemas económicos al salario bajo que ganan. No obstante, ¿te has percatado que la misma queja de poseer poco dinero la expresan personas que ganan quinientos dólares al mes, así como las que perciben cinco mil dólares mensuales? Entonces, ¿es el bajo ingreso el causante del problema económico que viven muchas personas? Obviamente, no.
Muchos de los problemas económicos no son ocasionados por la falta de ingresos, sino por una muy mala administración en los gastos. Lo relevante es cómo se gasta el dinero, no cuánto se gana.
Actualmente se otorgan con increíble facilidad tarjetas de crédito, y su uso poco controlado puede sumir en graves problemas a los usuarios. Lo atractivo de campañas mercadológicas incitan al consumo de productos que no son necesarios; muchos de esos productos pueden dar una falsa imagen de que los compradores poseen cierta riqueza material, pero no es así, viven de la apariencia, y están tan ocupados en liquidar y contratar deudas, que descuidan la formación de un patrimonio para el futuro.
¿Cuánto tiempo podrías tú vivir sin percibir un sueldo? La respuesta a esta pregunta determina si eres rico o no. Algunas de las personas, independientemente de lo que ganen, sólo pueden vivir muy pocos meses; una gran mayoría difícilmente podría resistir más de dos meses. Las personas que han logrado independencia financiera pueden mantenerse por años sin recibir un salario. Tú, ¿en que situación te encuentras?
Muchas personas tienen la falsa creencia que el dinero es malo; el dinero por sí mismo no puede hacer ningún bien o daño, es el uso que le dan las personas lo que le imprime un significado especial. Es respetable que algunas personas hayan profesado un voto de pobreza como medio para mantenerse claramente enfocado en una expresión de vida de expansión espiritual, pero para la mayoría de las personas elegir vivir en pobreza no les ayuda a avanzar en su camino espiritual, al contrario, absorbe casi por completo su energía en un afán de sobrevivencia. No hay nada malo o equivocado en tener dinero o cosas materiales; cuando se tiene dinero, se puede brindar gran servicio y ayuda a otros, así como se puede tener acceso a oportunidades que ayudan a un crecimiento integral, como: recibir una mejor educación, comprar libros, asistir a conferencias, conciertos, atenderse médicamente, disfrutar de distracciones sanas, viajar, hacer donaciones a casas-hogar, asilos, etc.
¿Por qué no iniciar un camino que te conduzca hacia una independencia financiera? Una característica que comparten todas las personas que han logrado una independencia económica es: VIVEN CON UN RITMO DE GASTOS POR DEBAJO DE SU CAPACIDAD DE INGRESOS.
La mayoría de las personas gastan de manera compulsiva; hay muchos adictos al consumo. Es hora de planear nuestra economía; esto no se logrará de manera rápida, sino que lleva un proceso de cambio de hábitos y disciplina en los gastos.
PRIMER GRAN PASO: Ahorra el 10% de tus ingresos. Sin importar el monto de lo que recibes, aprende a vivir sólo con el 90%. Pero, seguramente dirás: -“¿cómo es eso posible, si apenas me alcanza para vivir? ¿Cómo pensar en ahorrar?”- Si te fijas, en tiempos de crisis las empresas, con objeto de no cerrar fuentes de trabajo, piden a sus empleados trabajar jornadas reducidas, con una disminución notable en el sueldo, a veces hasta del 30 ó 40%, y se tienen que ajustar a ese ingreso para vivir.
Ese 10% que ahorres es como si te pagaras a ti mismo. Reflexiona: al llegar tu paga empiezas a cubrir colegiaturas, comida, servicios, créditos, zapatos, etc. Pagas a mucha gente e instituciones, pero, tú, ¿qué te pagaste a ti mismo? El propósito de ese ahorro no es gastarlo en unas vacaciones o en algún gusto lujoso, sino en irlo incrementando para invertirlo posteriormente, bajo el consejo sabio de algún experto, en algo redituable. Entre más joven empieces con esta práctica, más fácil será ir construyendo esa libertad financiera a la que todos tenemos derecho.
Aunado a la práctica del ahorro, es muy importante que dejes de contraer nuevas deudas; tienes que diferenciar entre lo que es necesario y lo que son simplemente deseos. Antes de firmar nuevamente por un nuevo producto, realiza un plan de cómo liquidar los adeudos que ya tienes.
Recuerda que muchas relaciones de pareja terminan por la problemática del aspecto económico, por vivir por encima de los ingresos. En otro artículo de este portal se te brindan tips para salir de deudas.
La insistencia en el ahorro es importante. Es muy probable que tengas que disminuir ciertos gastos; empieza a hacerlo. Estamos conscientes de que la compra de algún producto, de manera directa es generadora de empleos para quienes producen ese artículo, lo cual es positivo, pero si tu nivel real de ingresos no te da acceso a tener ese producto, espera a tener una mejor situación para adquirirlo.
Que esta planeación no genere en ti una sensación de estrechez asfixiante; el universo es abundante, y tiene más que de sobra para que cada habitante del planeta viva en holgura económica, sólo que tenemos que vibrar en una frecuencia de sintonía en el amor, la fe y la congruencia, lo cual es un proceso que iremos desarrollando. Mientras llega ese momento, iniciemos acciones prácticas y sencillas para lograr nuestra independencia financiera.
PARA PONER EN PRÁCTICA:
1.- A partir de que recibas tu siguiente pago, cueste lo que cueste, reserva un 10% del mismo e inicia tu ahorro.
2.- Abre una cuenta de ahorro en alguna institución bancaria; si lo dejas en tu caso, a la mano, podrías caer en la tentación de tomarlo en alguna necesidad.
3.- No dispongas de ese ahorro, haz de cuenta que no lo tienes. Quizá la única excepción que te permitiera disponer de él es una emergencia médica tuya o de algún miembro de tu familia.




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